Todas las entradas por Francis Campos

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pablo de Olavide. Miembro colegiado del Ilustre Colegio de Economistas de Sevilla. Joven poeta y escritor que reside en la localidad sevillana de Brenes. Mantiene que escribir es algo que hace por propia necesidad.

A las Puertas de 2020

“Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”

(Pitágoras)

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Trackman Cycling 2019 – Andalucía Circuit (Tabernas, Almería)

Se va 2019 y ya no vuelve. Un año del que aprender que en la dificultad a veces una luz cuenta como intención para que sobresalgamos de nuestras circunstancias atrapadas. Para que ante la adversidad nos crezcamos y no dejemos de hacer kilómetros ni de perseguir nuestros sueños.

Muchas veces debemos comprender el valor que tiene la lucha a contracorriente. Lo que queda atrás es una enseña, un estandarte que nos aplana el camino que ha de venir. No se trata de cuánto dinero, sino de cuánto tiempo tienes. Discurrimos como pollos sin cabeza en una sociedad que nos marca, aunque no queramos. Dime lo que tienes y te diré lo que vales, te tatúan a fuego. Pero dime quién eres y cómo eres, y te diré si eres feliz.

Podría hablar de que me asfixiaba mientras me recuperaba de mi operación de tabique y cornetes, de que rabiaba de dolor cuando me rompí en septiembre el ligamento peroneo-astragalino, pero me quedo con los momentos en los que volví a entrenar y a competir a pesar de mi deficiente estado de forma porque yo realmente lo que buscaba era divertirme con mis amigos. No me importan las piedras que encontré en el camino, sino el haber aprendido que las prisas no son buenas consejeras y que muchas veces un sinfín de buenas pretensiones no son suficientes y lo que queremos supera a lo que podemos alcanzar.

Estoy contento porque este año me he bautizado en el auto-entrenamiento siguiendo un programa deportivo y nutricional de un chiflado enamorado de este deporte.  Y esto me ha permitido darme cuenta de que en la vida hay otras muchas cosas además de entrenar. Gracias a este año, he aprendido a valorar lo que tengo y lo que quiero mantener conmigo. He aprendido a descartar todo lo que no necesito y a todas las personas prescindibles, a darme con control y con mesura. Creo firmemente que el camino se comienza pensando bien las cosas. Trazando una meta, pero trazando una senda con condiciones que nos hagan disfrutar de cada segundo.

Realmente no es importante que haya conseguido o no las metas propuestas a nivel material. Qué más da cuántos kilómetros recorrí si los que hice me supieron a gloria. Qué más da cuántas carreras y qué resultados alcancé si me rodeé de personas maravillosas. No me importó que más de una vez tuviera que ver los toros desde la barrera, que no pudiera respirar, que no pudiera caminar. No me importó porque pude llegar al mismo punto de partida en el que estoy, al último día del mes de diciembre. Un día en el que merezco concluir que la receta fundamental para terminar este año con una sonrisa es sentir que cuento con el apoyo incondicional de una persona que es un pilar fundamental e imprescindible en mi vida. Mi Laura Jordán. Juntos nos adentramos en 2020. ¡Que comience la fiesta!

Crónica de un Náufrago

“Si un escritor deja de observar, ha terminado. La experiencia se comunica con pequeños detalles íntimamente observados.”

[Ernest Hemingway]

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Francis Campos – Triatlón Olímpico de Sevilla (2019) / Foto de FINIDI BLANCO

Amanece temprano y más temprano veo amanecer mientras comienzo a correr. A veces siempre quedamos en el comienzo de las cosas. Y esa es la verdadera razón por la que nunca avanzamos. Pero al mismo tiempo, no nos gusta ser el último, el que pierde, el que se queda atrás. Hay quien no cree en las historias de superación. Pero el éxito no nace de la casualidad, sino de la causalidad. La principal causa de que avancemos y mejoremos se llama esfuerzo. Y esforzarse no es batirse en duelo con nadie. Sino ganarle a la propia desidia. Derrotar a tu peor yo. Al que te pide que abandones. Que te rindas y te des por vencido.

Me gusta pensar cuando entreno. Y entreno porque me gusta liberar el estrés de los días más desfavorables. Muchas veces corro sin saber hacia dónde, simplemente para avanzar y recorrer un camino de experiencias que me han enseñado que puedo superar límites desconocidos. Pienso en la amistad y sufro a veces con mayor o menor sentido. La amistad cuesta cara, pero el deporte me ha enseñado que en la individualidad de uno se encuentra lo mejor que uno puede ofrecer a los demás sin esperar nada a cambio. Esperamos muchas veces que nos halaguen, que nos pregunten y nos abracen en los buenos y en los malos momentos. Y muchas veces esperamos todo eso que nosotros no hacemos por los demás. Nos sentimos el centro de atención de un mundo que también se mueve y espera también cosas de nosotros. Sufrir carece muchas veces de sentido. Esa es la enseñanza que te enseña el deporte de resistencia. La individualidad te hace no deberle nada a nadie. Puedes sonreír, porque es gratis. Y soñar, porque es infinito.

A menudo me gusta recordar una historia que viví hace años, cuando vivía en Barcelona. Allá por el año 2014 debuté en la distancia olímpica de Triatlón en el Triatlón del circuito Skoda Series que se celebraba en Andorra.  Aquel día suprimieron la mitad del recorrido de natación debido a la baja temperatura del agua, y nadamos 750 metros a 1.600 metros altitud  con el agua a 13 grados. No me gusta recordar lo que sentí y viví aquel día por la experiencia tan complicada que viví dentro del lago de Engolasters. Pero quizás aquel momento marcó en mi un antes y un después en mi vida como deportista. Prueba de ello es la pulsera verde de mi muñeca derecha que me acompaña aún cinco años después.

Podría haber abandonado aquel día, no sólo por ese mal momento vivido, sino por todas las veces que he intentado aprender a nadar desde que practico triatlón. Cuando era pequeño, nadaba tan mal a crol que siempre tenía mi sitio reservado en el equipo de braza. Digo he intentado, porque con 33 años sigo intentando perseverar y considero que no entreno a nadie que evolucione en ninguna disciplina más lento que yo cuando aprendo a nadar. De hecho, pienso cada día en la labor que hace mi entrenador conmigo, la paciencia con la que ayuda a este tronco a salir a flote. No es una empresa fácil esto de deslizarse sobre el agua. Pero ahí está el tío. Ni me rindo. Ni me rendiré.

Al fin y al cabo, lo más bonito de competir contra uno mismo, es que uno compite para quedar en cualquier posición. Al final nos ponemos un dorsal porque disfrutamos. Ese es un valor que me gusta inculcar a mis pupilos. Competimos porque disfrutamos y porque queremos ganarnos a nosotros mismos. Queremos vencer nuestros miedos, nuestros días en los que pensamos que no merece la pena salir a la calle a hacer las cosas de diferente manera. Pensamos que actuando con el confort de siempre lograremos alcanzar grandes resultados. Pero la vida es sólo una y en el estímulo y el valor está el avance hasta lugares desconocidos.

Yo vivo por y para esto. Aunque me miren mal tengo un modo de vida que implica el movimiento mientras otros descansan. Me gusta entrenar. Me gusta competir. Me gusta hablar idiomas. Me gusta viajar. Me gusta ser el mejor en mi trabajo. Y me apasiona ayudar a mi gente a perseguir incesantemente sus sueños. Una vez más: Vamos a darle al PLAY.

QUIÉN MOTIVA AL MOTIVADOR

“Evita, por encima de cualquier circunstancia, la tristeza; que tu alegría no sea fruto de las circunstancias favorables, sino fruto de ti mismo” .

(Periandro)

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Francis Campos Jareño – Sant Père de Rodes (Girona)

Mil kilómetros y mil veces la misma historia. Acontece que conduce a lo largo de los días quien equilibra su vida a base de metros, kilómetros, minutos y horas de experiencias que te sumergen en pensamientos infinitos. Quién motiva al motivador y quién inspira a la sensación que inspira al mundo.

Yo no tengo tiempo. Ni la mayor parte de veces las ganas, ni la inspiración ni el cuerpo para recorrer 8 horas de carretera al volante, y después calzarme las zapatillas para seguir persiguiendo un sueño que en muchas ocasiones es un reto personal de ganarme a mí mismo la batalla de superarme. No me considero ejemplo de nada. Mucho menos el mejor en ninguna disciplina deportiva en las que participo. Muchas de las cosas que hago en mi vida las hago para ayudar a los demás a cumplir los sueños lo que sueñan.

Pero quién inspira al inspirador. Y quién crea la creación que mi mente imagina cada vez que me bajo del coche para entrenar cuando no hay fuerzas ni inspiración. Quién me ayuda en los momentos en los que ofreces a los demás tu mejor yo cuando este ni siquiera recuerda hacia dónde se dirige. Uno también tiene promesas que cumplir y senderos a los que recurrir cuando divaga tantas horas al volante. Tantos pensamientos y tantos sentimientos que escribir y tan poco tiempo para recorrer esta vida que nos premia cada segundo en el que vivimos y respiramos.

Cada momento en el que deslizo la pluma es una flecha que se desliza hacia el horizonte. Escribir es como el arco del arquero que dispara su sentimiento que se pierde para siempre, pero alcanza a quienes atrapa al otro lado del mundo. Quién te ofrece un abrazo y te tiende la mano. Quién se preocupa de que yo también avance y luche y trabaje con esfuerzo y dedicación. Quién mueve la pasión que le pongo a todo lo que hago. Quién me levanta cuando discurro por un camino en el que muchas personas no juegan limpio cuando tú sobrepasas todos los límites con trabajo e ilusión. Quién te ofrece la energía cuando más la necesitas. Y quién te da las alas para volar.

Corre y compite, y nunca pienses que la vida premia a quien se resigna. Nadie te regala nada, y muy pocas personas te tienden la mano gratuitamente sin aguardar nada a cambio. La vida es la expectativa constante de no esperar nada cuando entregas a los demás lo mejor de ti. Me llena de satisfacción saber que la dedicación a los retos de todos y cada uno de ellos es pura vocación que te hace dormir sabiendo que sonríen gracias a que te implicas cada segundo en sus vivencias y maneras de avanzar en sus senderos personales.

Yo no soy nadie más que una ilusión que también necesita ilusionarse. Quién motiva al motivador. Y quien ilusiona al ilusionista que enciende una vela para que la llama perdure para siempre. Levántate y anda, y camina siempre hasta el final. Aunque este final no exista. Aunque la vida sea finita y una sola. Aunque no puedas, no te rindas, ni concedas oportunidades a la desilusión. Avanza sin ceder un metro, ni un segundo. Concédele a tu vida el permiso de ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Tu existencia perdonará cada error, y tu futuro disparará la ilusión convertida en sueño. Ha vuelto el arquero para disparar su flecha. Esta es la flecha que lanzada hacia los sentimientos cuentan un cuento que es la bonita historia infinita sin final. Esta es la brecha que abre un hueco entre los sueños, y la realidad que persigue soñar hasta el final de los días.

Francisco José Campos Jareño

Brenes, 5 de marzo de 2018

Iron Track – El inicio de su Sueño

“No hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su hora…”

(Víctor Hugo)

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TEAM Francis & Curri – IRON TRACK CÓRDOBA 2018

Hay personas y hay grandes personas. La diferencia entre ambas es muchas veces la humildad disciplinada que tienen los seres que luchan por sus sueños cuando sostienen en sus pensamientos una idea que quieren alcanzar en su camino hacia el infinito.

Nos conocemos desde hace relativamente poco, pero en este corto lapso de tiempo hemos tenido la oportunidad de dialogar muchas veces, y de encontrarnos en el ruedo de la Mountain Bike. Tuvimos la ocasión de compartir como equipo una carrera técnica y apta sólo para valientes como es el Iron Track, celebrado el pasado domingo 2 de diciembre en la capital cordobesa.

No fue fácil porque nuestro objetivo va por otros derroteros y nos ese día encaminamos hacia una empresa que fue ardua para nosotros como tándem. Sin embargo, como finalmente dijimos, este es sólo el principio del comienzo y el punto de inflexión para que las caídas se conviertan en ascensos y las derrotas en victorias personales.

Siempre he pensado que la vida debe devolverle la ilusión a las personas que más se lo merecen. Porque hay muchas cosas a las que no hay derecho, pero otras tantas que sí merecemos y nos pertenecen. Y tengo claro que este es tu momento para triunfar como humilde deportista que sabe brillar encima de una bicicleta.

La mejor competición que nos toca ahora es la superar la barrera del comienzo, la de los fríos días de invierno y catorce horas de trabajo, la de los momentos de soledad de los deportistas de resistencia. Nos tocan tiempos duros para conseguir sueños muy grandes. Nos viene la hora de liquidar los momentos de miedo, la de llamarnos a nosotros mismos seres invencibles que no conoceremos días sin lucha y persistencia.

Trabajemos juntos para lograr lo que has soñado. Tu reto será mi reto, y tus momentos de debilidad el recuerdo que te hará más fuerte en cada entrenamiento. Lograremos que seas una de las mejores estrellas del cielo, la que más brille para iluminar los días más desfavorables e inciertos. Trabajemos por la ilusión que tienes y por la felicidad que te corresponde. ¡Atento, que toca que vueles como el viento!

Brenes, 4 de diciembre de 2018

Dedicado a mi amigo José Antonio Serrano Franco, Curri.

Francis Campos Jareño

SIN MIEDO A PERDER

“No temas renunciar a lo bueno para ir a por lo grandioso”.

[John D. Rockefeller]

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Francis Campos – Cofundador de Mínima Dream – Control Nacional Segovia 2018

El ser humano es el ser inexplicable por excelencia. Pienso mucho durante mis muchas horas de viaje. No conozco demasiadas personas que conduzcan tantos kilómetros en coche en tan cortos espacios de tiempo, y posiblemente ninguna que después de ochocientos kilómetros aún tenga fuerzas para correr quince kilómetros sin parar. La vida dentro del mundo comercial te enseña a luchar por tus sueños, pero también te exprime al máximo.

En mis pensamientos, a veces busco explicaciones a por qué la vida es cómo es, o por qué las personas somos como somos. Y cuando finalmente cierro los ojos al terminar cada día, nunca logro reprocharme nada. Aunque siempre encuentro a gente capaz de juzgar a los demás desde el sillón, desde la poltrona que imprime billetes sin esfuerzo. Y entonces sonrío profundamente, porque aún me siento más feliz.

Para mí, el deporte es algo que forma parte de mi vida, y que me ayuda a superarme y sentirme realizado. También es el lugar que me permite a ayudar a los demás a conseguir sus sueños. Y he ayudado a muchas personas a que su vida fuera mejor sin pedir nunca nada a cambio. Viajar me ayuda a conocer nuevos lugares y diferentes culturas, y cuando regreso a casa, a las únicas personas a las que les debo mi tiempo, es a mi familia con mi Laura Jordán.

Sé que suena fácil y que el éxito parece siempre cuestión de suerte. Pero yo no pienso de este modo y me ha ido bien en la vida el no pensar así. Porque en la vida nadie te regala nada, y lo que decidimos regalar a los demás, aunque tiene un precio, no debe tener nunca un compromiso de regreso. Salvo el tiempo. Que nunca se recupera.

Siempre me ha gustado la sensación de libertad. Lo siento si defraudo a alguien. Pero yo sí puedo decir que mi compromiso con los demás siempre ha sido gratuito. Y por eso puedo ser libre de escoger a qué dedicar mi tiempo y a qué personas. No me importa ser criticado o parecer poco comprometido. Repito. Lo que hago es altruista y me pertenece a mí y a las personas que más estimo.

Mañana será un día muy importante para mí, y muchas de las personas a las que he ayudado no me preguntarán por qué. No me importa el destino del tiempo invertido porque mis sueños están evolucionando mucho en los últimos días. Noviembre ha sido un mes muy positivo, porque realmente he conseguido encontrar la motivación que llevaba tiempo buscando y esto es lo más importante para mí.

Mis sueños me necesitan. Y yo les quiero perseguir sin dejar a un lado a todas aquellas personas que durante todo este tiempo han respetado mi forma de vivir y me necesidad de entregarme libremente a los demás. Para todos aquellos que me habéis apoyado en este camino de superación, os dedico este nuevo tiempo de retos personales que comenzará después de que mañana traspase la primera de las dificultades que atravesaré. La vida es demasiado valiosa como para ser desaprovechada, así que dejaré que el tiempo se convierta en mi mejor aliado. Al fin y al cabo, las horas que pasan son el único testigo que tenemos para demostrarnos a nosotros mismos que podemos conseguir lo que queramos, pese a los intereses de los interesados, y pese a la efímera sonrisa de los ladrones de los minutos olvidados.

Brenes, 20 de noviembre de 2018

Inside of PATERNA RACE MTB

“La propia satisfacción es el oxígeno de los que atravesamos un campo devastado y sembramos y sembramos hasta poder cruzar un jardín de flores que florecen hasta rodearnos.”

(Francis Campos)

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Maratón MTB Paterna del Campos 2018

Muchas veces tenemos la necesidad de medirnos con los demás. Como si el éxito dependiera de algo ajeno a nosotros, como la diversidad de las personas con las que convivimos. Tendemos a pensar que el tiempo de otros es nuestro tiempo, su mente son nuestros pensamientos, y su desempeño nuestra trayectoria vital.

A veces pienso en los límites que tenemos las personas. Los que nos autoimponemos, y los que nos influyen aunque no queramos. A veces oigo voces de deportistas normales que quieren ser profesionales, y de buenos deportistas que hacen trampas y piensan que no lo sabemos. Yo no vengo a culpar a nadie de sus actos, porque aunque queramos, ninguno de nosotros emulará a Alejandro Valverde en su gesta de hace apenas unos días.

Partiendo de esta base, hace unos meses en los que disfruto de verdad del deporte porque lo único que me hace ilusión es practicarlo. He de reconocer que un día que paso sin entrenar, es un día en el que nada es lo mismo. Ya no necesito un plan, ni un objetivo, ni un sentimiento de pertenencia a un clan de éxito. Lo que de verdad necesito es sentirme vivo practicando deporte y disfrutando con mi pareja y mis amigos dando pedaladas y corriendo cuantos más kilómetros, mejor.

Ha llegado un punto en mi vida en el que pienso que soy un deportista más auténtico, porque las únicas explicaciones que tengo que dar, me las doy a mí mismo. Y al mismo tiempo, he visto crecer a mi lado a amigos y familia a los que ayudo a entrenar y alimentarse de la manera más saludable posible. Por todos ellos, pienso que merece la pena dedicar el tiempo necesario para ver sus caras de felicidad cuando consiguen lo que se proponen.

En la vida, no eres mejor por ganarle a tus amigos, ni peor por perder una y otra vez ante ellos. Porque al final del camino, todos habremos compartido la misma ruta, y todos habremos crecido de un modo u otro. Ya no me hace tan feliz competir, ahora que empiezo a encontrarme más en forma que nunca. Pienso que soy un gran trabajador y un incansable deportista que ayuda a todas las personas que así me lo piden. Eso es lo que más feliz me hace. Llegar a la meta de Paterna y ver la cara de felicidad de mi ratona Laura Jordán después de haberla acompañado durante toda la prueba. Beberme el botellín que me daba mi primo mientras me duchaba en medio de la calle. La palmera de huevo de la Sole al llegar a Brenes y los momentos en la furgoneta de Biciaventura con los compañeros de faena son detalles que marcan la diferencia.

De mi boca nunca saldrá un desprecio o un gesto que me coloque por delante de nadie. No evitaré a nadie que quiera superarse, ni seguiré ningún plan secreto ni con trampas ni sin trampas. Los que me conocen, saben dónde vivo y dónde tengo mi laboratorio para ayudarles en lo que necesiten. Esto no es un negocio, es un consultorio de felicidad, donde los amantes del deporte pueden venir para descubrir que entrenar es un modo de vida que nos hace mejores personas, y que a veces competimos para ganarnos o perder contra nosotros mismos. Eso es lo más bonito de todo, que al final del camino, en la meta de nuestros sueños cumplidos, rememoraremos todos juntos la ilusión de vivir a nuestra manera de ser auténticos campeones de la superación personal.

Francis Campos

Brenes, miércoles de feria, 10 de octubre de 2018.

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Ratones Team – Maratón MTB Paterna 2018

TINAJO YOU TRAIL LANZAROTE

Meta Tinajo You Trail
Tinajo You Trail Lanzarote 2018 – 13º clasificado General y 8º M30

Hace unos meses perdí la ilusión por competir. Decidí borrar mi calendario y simplemente salir a entrenar sin un plan, sin un objetivo. con el objetivo de disfrutar, sobre todo pedaleando. Poco a poco recuperé las ganas de salir a buscar sensaciones y momentos sobre la bicicleta, sin perder de vista las zapatillas de correr, aunque sólo fuera un día a la semana.

Pensé que en Sands Beach Resort, nuestro sitio en Lanzarote, recobraría las brazadas y las zancadas para definir de nuevo mi estilo de vida. Aquí es difícil no desconectar porque la vida literalmente te atrapa y te abstrae de tus vivencias, de tu día a día. Nuestro periplo vital nos ha hecho que este lugar ocupe una parte de nuestros corazones. Es complicado no enamorarse de una experiencia como esta.

Cuando corro, fluyo. No dejo de pensar que el deporte es uno de los valores más preciados de mi vida y de mi relación con mi ratonzuela Laura Jordán. Me acompaña en los grandes y en los malos momentos. Cuando corro, discurro por un sendero que rinde homenaje a todas aquellas personas que pasaron por mi vida y ya no están. Por eso, esta semana, quiero otorgarle el valor que se merece a una de las más grandes personas que he tenido en mi vida desde que tengo uso de razón. Mi tito Norberto.

Siempre me preguntaba cuánto había corrido o a dónde había ido con la bicicleta, con una sonrisa mezcla de admiración, curiosidad y burla con cariño. Esta semana ha sido una de las más difíciles para mi familia. Me hubiera gustado estar con todos ellos, pero las circunstancias han hecho que no fuera posible acudir, y desde aquí, te dedico todos mis kilómetros. Mis esfuerzos y mis pensamientos van por cada segundo que quise volver para verte por última vez. Gracias por sonreírnos siempre, tito. Nunca te olvidaremos.

Francis Campos Jareño

Lanzarote, 10 de septiembre 2018.

Foto con Laura Tinajo You Trail

¡Muchas gracias MÍNIMA DREAM!

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Foto de Quique Pérez – Atleta y fotógrafo tinerfeño

Algunas veces he pensado abandonar. Dejarlo para seguir mi reto. Mi vida. Pero he descubierto que ayudarles forma parte de mi vida. Que me enriquece verles sonreír y aportarles mi granito de arena para que algún día ellos también puedan conseguir sus sueños. Parte de mi vida es para ellos, para mis niños y mis mayores de mi gran sueño llamado Mínima Dream, mi Equipo de Atletismo Adaptado.

Hace cinco años, cuando vivía en Barcelona gané un concurso que para mí fue muy importante porque me hizo traspasar barreras que nunca pensé que podría derribar. Durante algún tiempo fui aclamado y tratado como un deportista con más valor del que realmente tenía o tengo. Después de aquello, cuando todo volvió a la normalidad y mi vida deportiva descubrió su faceta terrenal, pensé que tenía muchos sueños y muchas metas, pero realmente no estaba aportando grandes cosas a la sociedad. Pensé que debía dedicar parte de mi tiempo a hacer algo por los demás. Y entonces pensé que quizás mis retos no eran tan importantes como el de personas cuyos sueños eran un modo de vida que les permitía salir de situaciones realmente difíciles.

Muchas veces pienso que no sé hacia dónde vamos, pero ya hace tres años que colaboro con atletas invidentes y les ayudo a cumplir sus sueños. Algunos son ex atletas paralímpicos y otros sueñan con serlo. Otros son niños y niñas cuyas sonrisas brillan increíblemente cuando se cuelgan varias medallas al volver a Sevilla. Ellos son los verdaderos héroes de mi vida. Los que realmente me demuestran que más allá de nuestras egoístas vidas, hay personas que agradecen enormemente que les ayudes de cualquier modo a ser más felices y a olvidar que existe una barrera vital que les impide ver con sus ojos.

Me llena de ilusión cuando un chaval de quince años vuela sobre el tartán y en el tren de vuelta me ruega encarecidamente que le explique cómo debe entrenar cada día y cómo debe alimentarse para llegar a correr en Tokio 2020. A veces no nos damos cuenta de que tenemos ante nosotros el futuro del deporte adaptado en nuestro país. Y que ese futuro pende de un hilo que muchas veces es nuestra voluntariedad y las ganas de ayudarles de todo corazón aunque a veces los medios que tengamos sean ínfimos.

Me llena de satisfacción verles corretear siempre sonriendo, como si todo fuese siempre felicidad. Porque todo se vuelve alegría y júbilo cuando nos concentramos. Juntos conformamos un equipo que nos enseña que lo más importante en la vida es muchas veces hacer feliz a los demás, y que eso realmente puede suponer un modo de éxito y una experiencia inolvidable para los que estamos ahí de una u otra manera. Con ellos he aprendido que más allá de los límites están sus sueños y sus ganas de competir contra un mundo que a veces le pone las cosas muy difíciles. Hace falta mucho por hacer además de mucho tiempo y mucho valor. Pero estoy seguro de que algún día lograremos grandes cosas y la vida de todos ellos será mucho más fácil gracias a la ayuda de una mejor sociedad. Por el momento, me quedo con la sonrisa de todos ellos y con la ilusión de volverle a ver muy pronto. Gracias por haberme enseñado tanto y haberme dado tantas alegrías. Os quiero, de todo corazón.

Francis Campos

Brenes, 19 de junio 2018

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Foto de Antonio Olivencia – Entrenador Nacional de Atletismo y Seleccionador del equipo Español de Atletismo Adaptado en las pruebas de medio fondo

INSPIRATION HUEX’19

“Deja que la belleza que amamos sea todo lo que hacemos.”

(Rumi)

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Ganar no es lo que significa la vida que nos envuelve. El mejor patrocinio que existe a día de hoy se llama sonreír. Se llama luchar y amar lo que haces cuando vives. Y si algo no te gusta, te detienes y miras a cada lado de tu ser para establecer nuevos valores y senderos por los que discurrir y volverte a enamorar.

Yo nunca seré un gran ciclista. Ni seré un gran corredor. Pero sí podré ser un gran deportista que maximiza lo máximo posible el mínimo tiempo que el tiempo libre me permite. Admiro a los padres de familia que entrenan a las seis de la mañana. A los deportistas que sacrifican cada minuto de tiempo que podrían dedicar a sus familias y que escapan de las mil horas de trabajo de jornadas en las que nuestros entornos laborales nos atrapan. Los que entrenan en la noche, o en los descansos del trabajo. Tener muchas horas para entrenar debe ser increíble, pero yo no soy un profesional del deporte, sino un profesional de mi trabajo, y un futuro profesional de la Nutrición, y a estas dos últimas cosas debo mi cansancio y mi ilusión de cada día.

El deporte es mi escapatoria, es mi necesidad diaria que significa un todo con muy poco. Yo compito y me encanta competir. En mi nivel. En mis sueños. Y adoro alcanzar una forma acorde a mis 3.000 km de coche semanales, mi estrés y cansancio acumulado por querer alcanzar el éxito en mi trabajo, en mis estudios y en mi vida familiar. El resto son superficialidades que la vida nos otorga cuando dejamos a un lado los pilares familia, salud y trabajo para entrenar como profesionales que en ocasiones cruzan la frágil línea de las ganas de volar más que los demás.

Yo me debo a la gente que me encomienda sus sueños. Al proyecto de mi novia por mover masas de mujeres amantes de la bicicleta (#bicistikas). A mi proyecto de vida dedicada a todas aquellas personas que no se conforman con vivir una vida cualquiera (Training&Nutrition). El suceso más importante no sería, por tanto, clavar el alma en la Huelva Extrema 2018, porque al fin y al cabo debemos ser mortales consecuentes con nuestros niveles y ambiciones. No se puede ambicionar un sobresaliente en tu desarrollo profesional y en las notas de la universidad y querer además batirte en duelo con aquellos que dedican la mitad de su día a entrenar y cuidar sus objetivos con el mimo que requiere el deporte de ultra-resistencia.

Yo admiro y aplaudo a todos los deportistas que pasan por mis manos. Y como entrenador, a veces olvido cuál es mi sitio en los Retos deportivos. En casa del herrero debemos poner un poco de orden y concierto. Debemos a veces pisar el freno y salir a entrenar sin reloj, sin objetivos. El deporte requiere a veces ese amor y esa entrega que le ponía uno a los entrenamientos cuando no existían las redes sociales, ni los patrocinadores, ni siquiera las cámaras de foto sin carrete. Ni tampoco deportistas que practican deporte para eso mismo, para la foto, la pose, la sonrisa y la autocomplacencia.

A veces no está de más un poco de autocrítica. Y pensando en cada uno de mis viajes semanales por toda la península ibérica, he determinado que la alimentación sigue siendo la base de gran parte de lo que he conseguido como deportista popular, y que el siguiente punto debe ser el cómo hacemos lo que hacemos. Me pregunto muchas veces por qué, contra todo pronóstico, una persona que no puede planificar ni una temporada ni un sólo entrenamiento no puede tener derecho a perseguir grandes gestas deportivas.

Yo he cuestionado muchas de estas barreras con las que me he encontrado en mi vida. Y no sufro ya porque pasen los días y no entrene como me gustaría, porque realmente mi cometido no va a ser ese. No es una obligación sino una libertad auto infundida. Somos seres libres que queremos perseverar y ser felices. Ese es el verdadero punto de partida. Hacemos esto porque nos gusta, y también tenemos derecho a mejorar, aunque lo hagamos lentamente, al ritmo que nuestras obligaciones y sueños nos marcan. Estamos aquí porque amamos lo que hacemos, aunque salgamos los últimos en la foto, y también aunque el fotógrafo ya se haya ido a casa y estén desmontando la meta cuando lleguemos. Ese es el verdadero sentido del deporte de resistencia. Que aunque puedas fracasar una y otra vez, vuelvas de nuevo a situarte detrás de la línea de salida para batir a tu propio YO. No se trata de Ambición. Se trata de Amor. Eso significa para mí el deporte, enamorarse una y otra vez aunque a veces te rompa el corazón.

30 de abril de 2018

Francis Campos Jareño

#RoadtoHUEX2019 con mi ratona Laura Jordán

Crónica del Trail La Sonrisa de Rafa

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Foto de Cristina Rubio – Trail La Sonrisa de Rafa

Las crónicas han de relatar los caminos que decidimos tomar algún día. Muchas veces planificamos y nos proponemos metas a muy largo plazo. Como si el mapa de nuestros sueños fuera a recorrerse a base de sentimientos. Nuestro camino debe ser mucho más que esto. Nuestro sendero debe ser un compendio de días en los que las ilusiones sean a veces la decisión espontánea de embarcarse hacia lugares totalmente desconocidos.

Aquella mañana supe que sería un gran día. El Berrocal nos esperaba con La Sonrisa de Rafa depositada en cada rincón de este hermoso lugar. Desde que salí a correr con Depa en Lanzarote, entendí que si no me lanzaba a correr a la montaña, me estaba perdiendo mucho del mundo de los trails, y no estaría siendo totalmente libre. Así que escondí mi reloj y me puse un dorsal a sabiendas de que me iría grande si encaraba aquella prueba como un maratón de asfalto.

Me até las Salomon que me regaló mi chica para Reyes y salí al campo a correr libre y sin pausa empapándome de aquel ambiente tan increíble, con la energía de mi corazón y los restos que quedaban de mí tras correr en el Maratón de Lanzarote. Recorrí cada sendero y realicé cada ascensión lo mejor que pude. Batallé en las bajadas hasta abrir los brazos emulando el gesto del vuelo que busca un aterrizaje suave.

Descubro cada día que mi vida está vinculada completamente a los deportes de resistencia. No sólo por lo que disfruto de las competiciones más duras y largas, sino por las noches en las que consigo conciliar el sueño después de los días en los que el éxito no sólo depende de nuestras acciones. Los deportistas como nosotros, no es que sólo nos neguemos a rendirnos. Los humildes amateurs que nos ponemos un dorsal buscamos mejorar, y lo hacemos siempre y sobre todo cuando nos dicen que no seremos capaces de hacer algo que nosotros queremos conseguir.

En el Trail de la Sonrisa de Rafa me demostré a mí mismo que no sirve de nada lamentarse en la vida. Seremos lo que queramos ser. Incluso cuando no podamos en un instante, podremos en el siguiente. Incluso cuando nos pisoteen, nos levantaremos para gritarle al mundo que nuestra felicidad depende de nosotros mismos y de nada más. No te rindas nunca. Ni en la competición. Ni en el trabajo. Ni en tu día a día. La vida es demasiado maravillosa como para dejarla en manos de otra persona. Por eso, busca a tus aliados, rodéate de los que te quieren y corre hasta el infinito. Aún queda mucho por hacer, y muchas cumbres que coronar.

Bienvenido al fantástico mundo de los trails, Francis.

Francis Campos Jareño

Brenes, 28 de enero de 2018.