Todas las entradas por Francis Campos

Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Pablo de Olavide. Miembro colegiado del Ilustre Colegio de Economistas de Sevilla. Joven poeta y escritor que reside en la localidad sevillana de Brenes. Mantiene que escribir es algo que hace por propia necesidad.

Inside of PATERNA RACE MTB

“La propia satisfacción es el oxígeno de los que atravesamos un campo devastado y sembramos y sembramos hasta poder cruzar un jardín de flores que florecen hasta rodearnos.”

(Francis Campos)

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Maratón MTB Paterna del Campos 2018

Muchas veces tenemos la necesidad de medirnos con los demás. Como si el éxito dependiera de algo ajeno a nosotros, como la diversidad de las personas con las que convivimos. Tendemos a pensar que el tiempo de otros es nuestro tiempo, su mente son nuestros pensamientos, y su desempeño nuestra trayectoria vital.

A veces pienso en los límites que tenemos las personas. Los que nos autoimponemos, y los que nos influyen aunque no queramos. A veces oigo voces de deportistas normales que quieren ser profesionales, y de buenos deportistas que hacen trampas y piensan que no lo sabemos. Yo no vengo a culpar a nadie de sus actos, porque aunque queramos, ninguno de nosotros emulará a Alejandro Valverde en su gesta de hace apenas unos días.

Partiendo de esta base, hace unos meses en los que disfruto de verdad del deporte porque lo único que me hace ilusión es practicarlo. He de reconocer que un día que paso sin entrenar, es un día en el que nada es lo mismo. Ya no necesito un plan, ni un objetivo, ni un sentimiento de pertenencia a un clan de éxito. Lo que de verdad necesito es sentirme vivo practicando deporte y disfrutando con mi pareja y mis amigos dando pedaladas y corriendo cuantos más kilómetros, mejor.

Ha llegado un punto en mi vida en el que pienso que soy un deportista más auténtico, porque las únicas explicaciones que tengo que dar, me las doy a mí mismo. Y al mismo tiempo, he visto crecer a mi lado a amigos y familia a los que ayudo a entrenar y alimentarse de la manera más saludable posible. Por todos ellos, pienso que merece la pena dedicar el tiempo necesario para ver sus caras de felicidad cuando consiguen lo que se proponen.

En la vida, no eres mejor por ganarle a tus amigos, ni peor por perder una y otra vez ante ellos. Porque al final del camino, todos habremos compartido la misma ruta, y todos habremos crecido de un modo u otro. Ya no me hace tan feliz competir, ahora que empiezo a encontrarme más en forma que nunca. Pienso que soy un gran trabajador y un incansable deportista que ayuda a todas las personas que así me lo piden. Eso es lo que más feliz me hace. Llegar a la meta de Paterna y ver la cara de felicidad de mi ratona Laura Jordán después de haberla acompañado durante toda la prueba. Beberme el botellín que me daba mi primo mientras me duchaba en medio de la calle. La palmera de huevo de la Sole al llegar a Brenes y los momentos en la furgoneta de Biciaventura con los compañeros de faena son detalles que marcan la diferencia.

De mi boca nunca saldrá un desprecio o un gesto que me coloque por delante de nadie. No evitaré a nadie que quiera superarse, ni seguiré ningún plan secreto ni con trampas ni sin trampas. Los que me conocen, saben dónde vivo y dónde tengo mi laboratorio para ayudarles en lo que necesiten. Esto no es un negocio, es un consultorio de felicidad, donde los amantes del deporte pueden venir para descubrir que entrenar es un modo de vida que nos hace mejores personas, y que a veces competimos para ganarnos o perder contra nosotros mismos. Eso es lo más bonito de todo, que al final del camino, en la meta de nuestros sueños cumplidos, rememoraremos todos juntos la ilusión de vivir a nuestra manera de ser auténticos campeones de la superación personal.

Francis Campos

Brenes, miércoles de feria, 10 de octubre de 2018.

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Ratones Team – Maratón MTB Paterna 2018
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TINAJO YOU TRAIL LANZAROTE

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Tinajo You Trail Lanzarote 2018 – 13º clasificado General y 8º M30

Hace unos meses perdí la ilusión por competir. Decidí borrar mi calendario y simplemente salir a entrenar sin un plan, sin un objetivo. con el objetivo de disfrutar, sobre todo pedaleando. Poco a poco recuperé las ganas de salir a buscar sensaciones y momentos sobre la bicicleta, sin perder de vista las zapatillas de correr, aunque sólo fuera un día a la semana.

Pensé que en Sands Beach Resort, nuestro sitio en Lanzarote, recobraría las brazadas y las zancadas para definir de nuevo mi estilo de vida. Aquí es difícil no desconectar porque la vida literalmente te atrapa y te abstrae de tus vivencias, de tu día a día. Nuestro periplo vital nos ha hecho que este lugar ocupe una parte de nuestros corazones. Es complicado no enamorarse de una experiencia como esta.

Cuando corro, fluyo. No dejo de pensar que el deporte es uno de los valores más preciados de mi vida y de mi relación con mi ratonzuela Laura Jordán. Me acompaña en los grandes y en los malos momentos. Cuando corro, discurro por un sendero que rinde homenaje a todas aquellas personas que pasaron por mi vida y ya no están. Por eso, esta semana, quiero otorgarle el valor que se merece a una de las más grandes personas que he tenido en mi vida desde que tengo uso de razón. Mi tito Norberto.

Siempre me preguntaba cuánto había corrido o a dónde había ido con la bicicleta, con una sonrisa mezcla de admiración, curiosidad y burla con cariño. Esta semana ha sido una de las más difíciles para mi familia. Me hubiera gustado estar con todos ellos, pero las circunstancias han hecho que no fuera posible acudir, y desde aquí, te dedico todos mis kilómetros. Mis esfuerzos y mis pensamientos van por cada segundo que quise volver para verte por última vez. Gracias por sonreírnos siempre, tito. Nunca te olvidaremos.

Francis Campos Jareño

Lanzarote, 10 de septiembre 2018.

Foto con Laura Tinajo You Trail

¡Muchas gracias MÍNIMA DREAM!

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Foto de Quique Pérez – Atleta y fotógrafo tinerfeño

Algunas veces he pensado abandonar. Dejarlo para seguir mi reto. Mi vida. Pero he descubierto que ayudarles forma parte de mi vida. Que me enriquece verles sonreír y aportarles mi granito de arena para que algún día ellos también puedan conseguir sus sueños. Parte de mi vida es para ellos, para mis niños y mis mayores de mi gran sueño llamado Mínima Dream, mi Equipo de Atletismo Adaptado.

Hace cinco años, cuando vivía en Barcelona gané un concurso que para mí fue muy importante porque me hizo traspasar barreras que nunca pensé que podría derribar. Durante algún tiempo fui aclamado y tratado como un deportista con más valor del que realmente tenía o tengo. Después de aquello, cuando todo volvió a la normalidad y mi vida deportiva descubrió su faceta terrenal, pensé que tenía muchos sueños y muchas metas, pero realmente no estaba aportando grandes cosas a la sociedad. Pensé que debía dedicar parte de mi tiempo a hacer algo por los demás. Y entonces pensé que quizás mis retos no eran tan importantes como el de personas cuyos sueños eran un modo de vida que les permitía salir de situaciones realmente difíciles.

Muchas veces pienso que no sé hacia dónde vamos, pero ya hace tres años que colaboro con atletas invidentes y les ayudo a cumplir sus sueños. Algunos son ex atletas paralímpicos y otros sueñan con serlo. Otros son niños y niñas cuyas sonrisas brillan increíblemente cuando se cuelgan varias medallas al volver a Sevilla. Ellos son los verdaderos héroes de mi vida. Los que realmente me demuestran que más allá de nuestras egoístas vidas, hay personas que agradecen enormemente que les ayudes de cualquier modo a ser más felices y a olvidar que existe una barrera vital que les impide ver con sus ojos.

Me llena de ilusión cuando un chaval de quince años vuela sobre el tartán y en el tren de vuelta me ruega encarecidamente que le explique cómo debe entrenar cada día y cómo debe alimentarse para llegar a correr en Tokio 2020. A veces no nos damos cuenta de que tenemos ante nosotros el futuro del deporte adaptado en nuestro país. Y que ese futuro pende de un hilo que muchas veces es nuestra voluntariedad y las ganas de ayudarles de todo corazón aunque a veces los medios que tengamos sean ínfimos.

Me llena de satisfacción verles corretear siempre sonriendo, como si todo fuese siempre felicidad. Porque todo se vuelve alegría y júbilo cuando nos concentramos. Juntos conformamos un equipo que nos enseña que lo más importante en la vida es muchas veces hacer feliz a los demás, y que eso realmente puede suponer un modo de éxito y una experiencia inolvidable para los que estamos ahí de una u otra manera. Con ellos he aprendido que más allá de los límites están sus sueños y sus ganas de competir contra un mundo que a veces le pone las cosas muy difíciles. Hace falta mucho por hacer además de mucho tiempo y mucho valor. Pero estoy seguro de que algún día lograremos grandes cosas y la vida de todos ellos será mucho más fácil gracias a la ayuda de una mejor sociedad. Por el momento, me quedo con la sonrisa de todos ellos y con la ilusión de volverle a ver muy pronto. Gracias por haberme enseñado tanto y haberme dado tantas alegrías. Os quiero, de todo corazón.

Francis Campos

Brenes, 19 de junio 2018

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Foto de Antonio Olivencia – Entrenador Nacional de Atletismo y Seleccionador del equipo Español de Atletismo Adaptado en las pruebas de medio fondo

INSPIRATION HUEX’19

“Deja que la belleza que amamos sea todo lo que hacemos.”

(Rumi)

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Ganar no es lo que significa la vida que nos envuelve. El mejor patrocinio que existe a día de hoy se llama sonreír. Se llama luchar y amar lo que haces cuando vives. Y si algo no te gusta, te detienes y miras a cada lado de tu ser para establecer nuevos valores y senderos por los que discurrir y volverte a enamorar.

Yo nunca seré un gran ciclista. Ni seré un gran corredor. Pero sí podré ser un gran deportista que maximiza lo máximo posible el mínimo tiempo que el tiempo libre me permite. Admiro a los padres de familia que entrenan a las seis de la mañana. A los deportistas que sacrifican cada minuto de tiempo que podrían dedicar a sus familias y que escapan de las mil horas de trabajo de jornadas en las que nuestros entornos laborales nos atrapan. Los que entrenan en la noche, o en los descansos del trabajo. Tener muchas horas para entrenar debe ser increíble, pero yo no soy un profesional del deporte, sino un profesional de mi trabajo, y un futuro profesional de la Nutrición, y a estas dos últimas cosas debo mi cansancio y mi ilusión de cada día.

El deporte es mi escapatoria, es mi necesidad diaria que significa un todo con muy poco. Yo compito y me encanta competir. En mi nivel. En mis sueños. Y adoro alcanzar una forma acorde a mis 3.000 km de coche semanales, mi estrés y cansancio acumulado por querer alcanzar el éxito en mi trabajo, en mis estudios y en mi vida familiar. El resto son superficialidades que la vida nos otorga cuando dejamos a un lado los pilares familia, salud y trabajo para entrenar como profesionales que en ocasiones cruzan la frágil línea de las ganas de volar más que los demás.

Yo me debo a la gente que me encomienda sus sueños. Al proyecto de mi novia por mover masas de mujeres amantes de la bicicleta (#bicistikas). A mi proyecto de vida dedicada a todas aquellas personas que no se conforman con vivir una vida cualquiera (Training&Nutrition). El suceso más importante no sería, por tanto, clavar el alma en la Huelva Extrema 2018, porque al fin y al cabo debemos ser mortales consecuentes con nuestros niveles y ambiciones. No se puede ambicionar un sobresaliente en tu desarrollo profesional y en las notas de la universidad y querer además batirte en duelo con aquellos que dedican la mitad de su día a entrenar y cuidar sus objetivos con el mimo que requiere el deporte de ultra-resistencia.

Yo admiro y aplaudo a todos los deportistas que pasan por mis manos. Y como entrenador, a veces olvido cuál es mi sitio en los Retos deportivos. En casa del herrero debemos poner un poco de orden y concierto. Debemos a veces pisar el freno y salir a entrenar sin reloj, sin objetivos. El deporte requiere a veces ese amor y esa entrega que le ponía uno a los entrenamientos cuando no existían las redes sociales, ni los patrocinadores, ni siquiera las cámaras de foto sin carrete. Ni tampoco deportistas que practican deporte para eso mismo, para la foto, la pose, la sonrisa y la autocomplacencia.

A veces no está de más un poco de autocrítica. Y pensando en cada uno de mis viajes semanales por toda la península ibérica, he determinado que la alimentación sigue siendo la base de gran parte de lo que he conseguido como deportista popular, y que el siguiente punto debe ser el cómo hacemos lo que hacemos. Me pregunto muchas veces por qué, contra todo pronóstico, una persona que no puede planificar ni una temporada ni un sólo entrenamiento no puede tener derecho a perseguir grandes gestas deportivas.

Yo he cuestionado muchas de estas barreras con las que me he encontrado en mi vida. Y no sufro ya porque pasen los días y no entrene como me gustaría, porque realmente mi cometido no va a ser ese. No es una obligación sino una libertad auto infundida. Somos seres libres que queremos perseverar y ser felices. Ese es el verdadero punto de partida. Hacemos esto porque nos gusta, y también tenemos derecho a mejorar, aunque lo hagamos lentamente, al ritmo que nuestras obligaciones y sueños nos marcan. Estamos aquí porque amamos lo que hacemos, aunque salgamos los últimos en la foto, y también aunque el fotógrafo ya se haya ido a casa y estén desmontando la meta cuando lleguemos. Ese es el verdadero sentido del deporte de resistencia. Que aunque puedas fracasar una y otra vez, vuelvas de nuevo a situarte detrás de la línea de salida para batir a tu propio YO. No se trata de Ambición. Se trata de Amor. Eso significa para mí el deporte, enamorarse una y otra vez aunque a veces te rompa el corazón.

30 de abril de 2018

Francis Campos Jareño

#RoadtoHUEX2019 con mi ratona Laura Jordán

Crónica del Trail La Sonrisa de Rafa

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Foto de Cristina Rubio – Trail La Sonrisa de Rafa

Las crónicas han de relatar los caminos que decidimos tomar algún día. Muchas veces planificamos y nos proponemos metas a muy largo plazo. Como si el mapa de nuestros sueños fuera a recorrerse a base de sentimientos. Nuestro camino debe ser mucho más que esto. Nuestro sendero debe ser un compendio de días en los que las ilusiones sean a veces la decisión espontánea de embarcarse hacia lugares totalmente desconocidos.

Aquella mañana supe que sería un gran día. El Berrocal nos esperaba con La Sonrisa de Rafa depositada en cada rincón de este hermoso lugar. Desde que salí a correr con Depa en Lanzarote, entendí que si no me lanzaba a correr a la montaña, me estaba perdiendo mucho del mundo de los trails, y no estaría siendo totalmente libre. Así que escondí mi reloj y me puse un dorsal a sabiendas de que me iría grande si encaraba aquella prueba como un maratón de asfalto.

Me até las Salomon que me regaló mi chica para Reyes y salí al campo a correr libre y sin pausa empapándome de aquel ambiente tan increíble, con la energía de mi corazón y los restos que quedaban de mí tras correr en el Maratón de Lanzarote. Recorrí cada sendero y realicé cada ascensión lo mejor que pude. Batallé en las bajadas hasta abrir los brazos emulando el gesto del vuelo que busca un aterrizaje suave.

Descubro cada día que mi vida está vinculada completamente a los deportes de resistencia. No sólo por lo que disfruto de las competiciones más duras y largas, sino por las noches en las que consigo conciliar el sueño después de los días en los que el éxito no sólo depende de nuestras acciones. Los deportistas como nosotros, no es que sólo nos neguemos a rendirnos. Los humildes amateurs que nos ponemos un dorsal buscamos mejorar, y lo hacemos siempre y sobre todo cuando nos dicen que no seremos capaces de hacer algo que nosotros queremos conseguir.

En el Trail de la Sonrisa de Rafa me demostré a mí mismo que no sirve de nada lamentarse en la vida. Seremos lo que queramos ser. Incluso cuando no podamos en un instante, podremos en el siguiente. Incluso cuando nos pisoteen, nos levantaremos para gritarle al mundo que nuestra felicidad depende de nosotros mismos y de nada más. No te rindas nunca. Ni en la competición. Ni en el trabajo. Ni en tu día a día. La vida es demasiado maravillosa como para dejarla en manos de otra persona. Por eso, busca a tus aliados, rodéate de los que te quieren y corre hasta el infinito. Aún queda mucho por hacer, y muchas cumbres que coronar.

Bienvenido al fantástico mundo de los trails, Francis.

Francis Campos Jareño

Brenes, 28 de enero de 2018.

CRÓNICA MARATÓN INTERNACIONAL LANZAROTE

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Francis Campos – Lanzarote Marathon 3h07’16” – 10º clasificado español

En la dificultad reside la esencia del éxito que viven las personas en su interior. Me gusta batirme en duelo con los kilómetros más difíciles y más hermosos. Y esa es la estampa más bella que me llevo del Maratón Internacional de Lanzarote. Su complicada orografía y su clima a veces salvaje, sus cambios de viento y su espléndido mar me han acabado cautivando.

Los maratonianos somos esa especie incansable que deambula por los rincones más remotos mientras las personas normales hacen cosas comunes. Somos capaces de correr cuando nuestro cuerpo ya no responde. Imaginamos cosas maravillosas mientras corremos. Y soñamos. Nunca dejamos de soñar y de buscar una nueva experiencia que nos haga más felices.

En cierto modo queremos vivir lo que soñamos. Y no es que no nos contentemos nunca. Porque hoy cuando marchaba camino a Puerto del Carmen a ritmo de 2h57 sabía que estaba arriesgando, y que bien hacía en hacerlo. Yo soy de esas personas que da lo máximo de sí mismo. No me gusta caminar por la vida sabiendo que podría haberlo hecho mejor. Porque no me gusta arrepentirme por nada de lo que hago. Así que, a sabiendas de que la vuelta sería toda con viento en contra, tenía que correr lo máximo posible a la ida.

Llegué entero a la mitad de la prueba, y a la vuelta, en la zona del aeropuerto destrozamos el grupo y empezó el maratón de verdad, el que va en busca del kilómetro 30 con la certeza de que llegará el batacazo y le plantaremos cara. Corrí solo, como me gusta, sufriendo en silencio. Recordé a mi abuelo luchando en su cama por ponerse en pie en los últimos días de su vida. Y las piernas dejaron de dolerme. Ya nada me dolía y luché contra el viento por mantener mi posición.

En Arrecife fui consciente de que iba camino de hacer la mejor maratón que había corrido nunca. Ni los toboganes, ni la soledad ni la cara más cruel del maratón pudo conmigo. Mi abuelo me enseñó que debemos luchar sin fin hasta el último minuto. Y aunque las cosas nunca salgan tan bien como queramos, no debemos venirnos abajo ni pensar que todo está perdido. No te rindas, pensé, aún puedes correr tu mejor maratón.

En Costa Teguise se descontroló mi cuerpo y mantuve el tipo como pude. Al llegar el kilómetro 40 estaba siendo cazado por un atleta italiano, y a escasos 30 metros delante de mí tenía a un corredor lanzaroteño de mi categoría. Hice lo que más me gusta, cambiar el ritmo cuando las piernas están destrozadas y se cruza toda la musculatura. Me dio igual todo y apreté los dientes hasta encarar la avenida principal que me llevaba a la meta.

Me acerqué a los instantes finales entre los aplausos del espléndido público. Señalando al cielo con lágrimas en mis ojos. Esprintándole a la vida como hizo el abuelo hace dos semanas. Corrí puño en alto alcanzando el sol, traspasando a mis dos contrincantes y pisando la alfombra azul dando los zapatazos más increíbles que un maratoniano puede dar. Los últimos 195 metros que me llevaron a mi mejor marca, mi mejor carrera, un sueño hecho realidad en esta Isla que me tiene completamente enamorado. Gracias Lanzarote y gracias Sands Beach por esta acogida tan increíble.

Francis Campos Jareño

Lanzarote, 9 diciembre 2017

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Gracias a mi chica, Laura Jordán, por apoyarme en todo momento en la preparación de este RETO

Como en casa: SANDS BEACH RESORT

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Sands Beach Resort – Costa Teguise, Lanzarote

El maratón requiere no sólo preparación, sino también concentración. Precisa felicidad, pensamientos positivos. La gran distancia quiere que la disfrutes, aunque te pueda, aunque te pise. Querrá que vuelvas, que luches cada kilómetro en busca de la meta. El maratón es eso y mucho más. Por eso yo estoy de vuelta al maratón casi tres años después de mi última participación en esta prueba.

Y no he vuelto para ser mejor. Aunque siempre queramos ser mejores corredores. He vuelto porque tenía una cuenta pendiente con Lanzarote. Quería correr un maratón diferente, duro, de esos que se resisten, de los que juegan a las adivinanzas con el tiempo de carrera. Quería hacer un entreno mental competitivo para descubrir cosas en mí desconocidas.

No ha sido este mi mejor año. Durante mi intervención quirúrgica y la posterior recuperación perdí todo mi estado de forma. He batallado mucho desde que en agosto volví a entrenar a más de 40ºC. He perdido 8 kilos de peso desarrollando un plan nutricional propio basado en cambios en la estructura de mi dieta. He respetado los kilometrajes semanales de mi preparación y he encontrado la motivación a pesar de haberse marchado para siempre de mi vida la persona que me enseñó a montar en bicicleta y que tanto luchó por mi familia. Mi abuelo.

Quiero rendirle homenaje a un hombre que nunca se rindió. Que osó desmantelar a la propia naturaleza del ser humano hasta el final de sus días. No puedo rendirme y pensar que el camino será duro aunque esta sea la realidad. Prefiero pensar que vengo de una familia en la que nos esforzamos por cumplir nuestros sueños. Y ese será mi primer y último pensamiento el sábado cuando dispute mi cuarto maratón. A mis 31 años, me siento orgulloso de las cosas tan bonitas que me ha aportado el deporte y la competición desde que hago lo que más feliz me hace. Cada kilómetro es un agradecimiento más a la vida. Ese es mi sentimiento cuando corro, pedaleo o nado. Y por más que avanzo, no encuentro otra explicación a por qué soy un deportista incansable. Simplemente, todo lo que hago me llena de satisfacción y me hace sentir bien.

Lanzarote y mi lugar favorito para vivir, Sands Beach Resort, se han convertido en estos días en el santuario que dé un giro a mi vida personal y profesional. Desde nuestro aterrizaje de ayer no he dejado de sentirme como si estuviera en casa. Me cuesta creer que haya lugares tan maravillosos como este. Y ver a mi Laura Jordán tan feliz, discurriendo junto a mí por estos días, me está dando una energía fundamental para atravesar los 42,195 metros más bonitos que nunca antes he corrido.

Francis Campos Jareño,

Lanzarote 5 de diciembre 2017.